Las anfetaminas (conocidas también como “anfetas”) son drogas sintéticas que tienen un efecto predominantemente estimulante del sistema nervioso central, al igual que la cocaína, el mate o el café. Se utilizaron mucho durante la Segunda Guerra Mundial para lograr un mayor rendimiento de las tropas en combate. En la década del 50 y del 60 fueron frecuentemente prescriptas por los médicos para tratar depresiones y para suprimir el apetito, es decir, como pastillas para adelgazar.
La vía mas común de consumo de las anfetaminas es la vía oral, si bien también pueden ser usadas por vía intravenosa e incluso fumadas o esnifadas por la nariz.
Las anfetaminas comercializadas en el mercado negro pueden presentarse bajo diferentes formas como un polvo blanco o amarillo, como tabletas, cápsulas o líquidos, entre otras.
Los efectos de las anfetaminas sobre tu salud (y de todas las drogas, tanto legales como ilegales) dependen de la interacción de los siguientes factores :
Podés encontrar mayor información en el “Modelo Interactivo”
Los efectos generales mas inmediatos y sobresalientes de las anfetaminas son el aumento del estado de alerta, el aumento de la energía, aumento de la autoconfianza y reducción del hambre, el cansancio y el aburrimiento.
El uso prolongado de grandes cantidades de anfetaminas puede llevar a un deterioro general de la salud debido a que la falta de apetito y de sueño disminuye las resistencias del organismo a las enfermedades. De esta forma el usuario habitual de anfetaminas se encuentra mucho más vulnerable a contraer cualquier tipo de enfermedad.
Por otra parte, altas dosis consumidas durante muchos días pueden causar delirios, reacciones de pánico, agresividad, disturbios emocionales, alucinaciones y sentimientos de persecución (lo que se conoce con el nombre de “psicosis anfetamínica”). Estos efectos desaparecen gradualmente a medida que la droga desaparece del organismo.
El consumo a largo plazo de anfetaminas puede provocar además dependencia psicológica y dependencia física. El mismo puede generar además un síndrome de abstinencia cuando la droga deja de ser consumida.
Las anfetaminas suelen generar sentimientos importantes de autoconfianza. Esto no es necesariamente negativo, pero si pueden llegar a serlo si tenés relaciones sexuales sin protección bajo la ilusión de ser invulnerable o si manejás un auto o una herramienta peligrosa pensando en que podés controlarlo sin problemas. Cuidado, probablemente no puedas hacerlo y te pongas en una situación de riesgo que puede ser evitada.
Asimismo existen algunos riesgos asociados a la vía que se utilice para consumir las anfetaminas.
Como ya hemos visto, la vía intravenosa es la vía de mayor riesgo para el consumo de cualquier sustancia, incluidas las anfetaminas.
A continuación te proporcionamos un cuadro comparativo donde podés encontrar signos que te
ayudan a distinguir cuando estás frente a una intoxicación aguda de anfetaminas, cuando estás
frente a un síndrome de abstinencia moderado o cuando estás frente a un síndrome de abstinencia severo.
El manejar esta información te puede orientar acerca de cómo actuar en caso de que esto le ocurra a algún amigo, amiga o conocido.
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INTOXICACION AGUDA |
ABSTINENCIA |
ABSTINENCIA
SEVERA
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Agitación |
Ansiedad |
Síntomas psicóticos |
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Irritabilidad |
Agitación |
Ideas suicidas |
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Sentimientos de omnipotencia |
Depresión |
Crisis existencial |
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Dilatación de las pupilas |
Fatiga |
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Temblores |
Sueño profundo y prolongado |
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Sudoración |
Aumento del apetito |
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Verborragia y movimientos rápidos |
Si este es tu caso, acordáte de que todo lo que vos consumas pasará directamente a tu bebé a través de tu torrente sanguíneo. No se sabe con seguridad como podrían afectarle este tipo de sustancias, pero lo cierto es que el embarazo no es un buen momento para consumirlas. Por tu seguridad, y por la de él, tratá de no consumirlas en este momento. Si te las receta el médico y no sabe que estás embarazada, comunicáselo enseguida.
Si decidiste consumir anfetaminas, tené en cuenta lo siguiente:
En el corto plazo te pueden ayudar a superar una etapa difícil de tu vida, pero una vez que dejes de tomarlas, los problemas seguirán allí donde los dejaste. Existen muchísimas formas y técnicas alternativas al consumo de anfetaminas para manejar tus estados de ánimo. En esta página te sugerimos algunas que pueden servirte para sentirte mejor y no recurrir a estas pastillas. Consultá la parte de “TECNICAS ALTERNATIVAS”