Cualquiera sea la técnica de meditación que empleemos, seguiremos estos principios básicos:
1. POSTURA CORRECTA. Espalda derecha, piernas cruzadas (si es posible) con las rodillas tocando el suelo. Vientre relajado y levemente sobresalido. Manos juntas en el regazo, con los pulgares en contacto, o reposando cada una sobre una pierna. Hombros suavemente hacia atrás, con el pecho abierto, codos despegados del cuerpo. Mentón metido y cabeza equilibrada, sin caer adelante o atrás. Labios sin apretar, lengua hacia el paladar, relajadamente. Al sentarnos, vamos repasando estos puntos, y tratando de ejecutarlos sin tensión. A continuación, tomamos conciencia general de la postura adoptada y relajamos boca, mandíbula, manos, hombros, nuca y abdomen.
Se insiste en mantener esta postura dado que con la espalda recta y perfectamente alineada se mantiene más fácilmente la atención despierta y la inmovilidad. Además, según algunas escuelas (yoga, tantra, Medicina Tradicional China), la "energía fundamental" en el cuerpo circula con mayor libertad.
En cuanto a las MANOS, consideradas como una extensión de nuestra mente, se debe procurar una posición simétrica y simbólica por medio de un "mudra" (gesto tradicional de las manos durante la meditación). Los mudras más importantes en la meditación, dependiendo de la tradición espiritual de procedencia son:
2. RESPIRACIÓN. Esta debe ser natural, sin forzarse, ni dirigirse o manipularse. En cuanto nos sentamos, nos centraremos, en el flujo del aire que entra y sale de nuestro cuerpo. Ver apartado de “Técnicas respiratorias” (en hipertexto a “técnicas respiratorias).
3. Generar una INTENCIÓN consciente con respecto a la práctica que estamos iniciando, es decir, generar una motivación para realizar la meditación en cuestión.
4. Una vez generada esta actitud interior consciente ante la PRÁCTICA, nos introducimos en ella, tal como corresponda a la técnica que hayamos elegido. En cualquier caso, mantendremos una condición de PRESENCIA DESPIERTA, DE ATENCION, SIN TENSIONES.
5. Al ir terminando, es aconsejable, de nuevo, generar un pensamiento consciente, con el objeto de recoger nuestras energías y comprensiones (quizás sean sólo semillas imperceptibles ahora) y darles una finalidad. Es decir, nos detendremos a TOMAR CONCIENCIA DE LOS EFECTOS DE LA PRACTICA, y a DECIDIR su utilidad última.
¿Los ojos deben estar cerrados?.
Depende de la escuela a la que nos remitamos. En el Yoga se suelen mantener cerrados y en el Budismo, entrecerrados. Por otra parte, en los tipos de meditación en que se utiliza un objeto de concentración visible, permanecen abiertos.
¿Cuanto tiempo hay que practicar?
Esto depende de la progresión de la práctica. Puede ser desde diez minutos a dos horas.
¿Cual es el mejor momento para meditar?
Se puede meditar a cualquier hora del día. No obstante las hora de la madrugada y al finalizar el día resultan las más beneficiosas.
¿Se puede usar incienso durante la meditación?
El incienso crea una atmósfera que controla y regular nuestras sensaciones olfativas conduciéndolas a una regularidad y aun ritmo que favorece la concentración mental.